
La organización considera que esta práctica supone una barrera injustificada para los consumidores, especialmente cuando los propios datos del sector muestran que el problema es minoritario y está en retroceso.
Unión de Consumidores de Asturias muestra su descontento frente a la implantación generalizada de sistemas de pago por adelantado o entrega de datos bancarios para reservar mesa en restaurantes de Asturias, una medida que la patronal Otea está promoviendo como respuesta al fenómeno del no show.
La patronal Otea ha señalado que el 49% de los restaurantes asturianos sufrieron alguna reserva fantasma durante la Semana Santa. Según cifras publicadas por plataformas de reservas como TheFork, la tasa de no show – o hacer una reserva y no avisar de su cancelación- en España cayó tres décimas el año pasado, situándose en un anecdótico en el 3,3% en 2025, lo que evidencia una tendencia a la baja. Para Unión de Consumidores de Asturias, estos datos no justifican medidas que puedan disuadir a turistas y asturianos de disfrutar de la oferta gastronómica, uno de los principales atractivos de la región.
Consumidores Asturias recuerda que “no se puede elaborar un sistema de penalizaciones generalizadas para toda la ciudadanía por el comportamiento incívico de una minoría muy reducida”.
Responsabilidad sí, penalizaciones indiscriminadas no
La entidad recomienda que la solución pase por fomentar el civismo, no por imponer condiciones que pueden resultar abusivas o desproporcionadas. En este sentido, se recomienda a la ciudadanía cancelar una reserva cuando no se puede acudir, como un acto básico de responsabilidad. Además, Consumidores Asturias considera que penalizar a todos los consumidores por igual es una medida que rompe la confianza entre cliente y establecimiento. La hostelería debe facilitar el acceso, no dificultar con requisitos que pueden percibirse como coercitivos.

La organización recuerda que, desde un punto de vista jurídico, sólo es legal cobrar una penalización si el establecimiento ha informado de forma clara y previa, y el consumidor ha aceptado expresamente esa condición. Además, la penalización debe ser proporcionada, de lo contrario podría considerarse cláusula abusiva según el RDL 1/2007.
Riesgo para la imagen turística de Asturias
Consumidores Asturias advierte que extender el cobro por reservar puede convertirse en un obstáculo para el turismo, especialmente en una comunidad autónoma donde la gastronomía es un pilar fundamental de su atractivo. “Si queremos promocionar Asturias como destino gastronómico, debemos facilitar la experiencia, no convertirla en un proceso lleno de condiciones, fianzas y advertencias”, señala la organización. Además, subrayan que “regular cada aspecto de la vida cotidiana no es la solución”. La clave está en promover el civismo, no en convertir una cena en un trámite contractual complejo.La entidad hace un llamamiento amistoso a la patronal Otea y a los establecimientos asturianos para que no generalicen medidas punitivas que pueden perjudicar tanto a consumidores como al propio sector.
La organización sigue atentamente que las nuevas políticas de reserva respeten la normativa de consumo y no vulneren los derechos de los usuarios.
