
- La aerolínea reprogramó el vuelo con apenas siete minutos de antelación sobre la hora de salida prevista.
- Volotea reconoció su incapacidad para facilitar alojamiento a los pasajeros pasada la medianoche.
- Gracias a la intervención de Consumidores Asturias, los afectados pudieron recuperar más de 500 euros en concepto de alojamiento y transporte.
La Unión de Consumidores de Asturias logra que Volotea reembolse un total de 504,25€ a dos de sus socios, que sufrieron la cancelación de su vuelo la noche del 11 de octubre. Este incidente les obligó a cubrir de su propio bolsillo un hotel y un taxi en Palma de Mallorca, incluso después de que la propia compañía aérea reconociera que no podía hacerse cargo de su situación.
Una noche de incertidumbre en el aeropuerto de Palma
Una pareja de soocios de la Unión de Consumidores de Asturias volvía de Palma de Mallorca tras unas vacaciones. Siendo conscientes del funcionamiento de los aeropuertos, los socios acudieron a la terminal con la antelación reglamentaria. La amplia demora ante el embarque levantó las sospechas de la pareja, que aguardaba sin recibir información alguna de la aerolínea. No fue hasta siete minutos después de la hora de despegue, cuando Volotea les comunicó por SMS que su vuelo había sido reprogramado para el día siguiente.En ese momento, pasadas las 23h, la aerolínea les entregó unos vales para consumición en las instalaciones del aeropuerto. Sin embargo, la demora en recibir la información resultó determinante. El cupón con valor de 20 € que no fue posible de canjear ya que los establecimientos del aeropuerto cerraban a medianoche.
A la 1 am, cuando ya era técnicamente día 12, un nuevo SMS de Volotea comunicó a los pasajeros que la compañía no había podido localizar alojamiento disponible para esa noche. El mensaje indicaba expresamente que los viajeros podían buscar hotel por su cuenta y que Volotea reembolsaría los gastos justificados mediante los correspondientes recibos.
«Una vez recibida la información, la pareja se dispuso a buscar alojamiento para dos personas en Palma a la una de la madrugada, tarea nada sencilla dada la hora y la elevada ocupación hotelera de la ciudad.» – Ana Álvarez, servicio jurídico Consumidores Asturias
La búsqueda resultó especialmente angustiosa dado que, por motivos de salud, no podían pasar la noche en el aeropuerto, lo que hacía imprescindible encontrar alojamiento de forma inmediata. La pareja contactó con varios establecimientos hoteleros y llegó incluso a dirigirse al hotel en el que habían estado hospedados durante sus vacaciones, sin éxito en ninguno de los casos. Tras la búsqueda, solo encontraron disponibilidad en un hotel, al que se trasladaron en taxi. La factura del hotel ascendió a 463,80 € y la del desplazamiento a 20,45 €, sumando un total de 484,25 € en gastos extraordinarios, a los que se añadirían los 20 € del vale no utilizado la noche anterior, completando el importe reclamado de 504,25 €.
Nuevos retrasos a la mañana siguiente
La jornada del día 12 no transcurrió sin más contratiempos. Cuando los socios llegaron al aeropuerto dispuestos a tomar el vuelo reprogramado, se les comunicó que la salida sería a mediodía. Horas más tarde, la aerolínea anunció un nuevo retraso. El vuelo no despegó hasta las 15h. Lo que debía ser un sencillo viaje nocturno se convirtió en una odisea de casi diecisiete horas.
Ana Álvarez, del servicio jurídico de la Unión de Consumidores de Asturias, recuerda que el Reglamento (CE) 261/2004 establece con claridad las obligaciones de las aerolíneas ante cancelaciones y grandes retrasos. Entre ellas figura el deber de ofrecer alojamiento, transporte al mismo y manutención cuando los pasajeros deben pernoctar fuera de su domicilio. Cuando la aerolínea no puede cumplir esa obligación en especie, corresponde al pasajero sufragar los gastos razonables, con el derecho a ser reembolsado íntegramente acreditando las facturas.
«Las compañías están obligadas a atender a sus pasajeros, no a dejarlos solos en la madrugada»– Ana Álvarez
En este caso, Volotea no solo no gestionó el alojamiento, sino que comunicó su incapacidad pasada la medianoche, cuando encontrar una habitación en una ciudad turística como Palma resulta especialmente difícil y costoso. El precio abonado por la pareja en el hotel refleja fielmente esa realidad del mercado en condiciones de urgencia, y así fue reconocido en la reclamación.

Ana Álvarez subraya que este caso pone de manifiesto la importancia de conservar todos los justificantes —facturas de hotel, recibos de taxi, capturas de los SMS de la aerolínea— y de no asumir que la compañía pagará de manera espontánea. La experiencia de la Consumidores Asturias demuestra que muchas aerolíneas no atienden las reclamaciones hasta que el pasajero actúa formalmente o cuenta con el respaldo de una asociación especializada.
Si has sufrido una cancelación, un retraso significativo o te has visto obligado a asumir gastos de alojamiento o transporte por causa de una incidencia aérea, tienes derechos reconocidos por la normativa europea. No los pierdas por falta de información: reclama.
