Comprar un coche de segunda mano: Consejos

Son muchas las consultas que nos llegan a la Unión de consumidores de Asturias sobre las compraventas de coches de segunda mano, bien entre particulares o bien a través de concesionarios. Aunque los problemas son prácticamente los mismos: el mal estado del vehículo tras la compra.

Compra en un concesionario

La compra en un establecimiento comercial sí está regulada en la Ley General de Defensa de consumidores y usuarios, por ello, se amplía la garantía a un año, salvo los kilómetro 0 cuya garantía es de dos años desde su matriculación.

El plazo para reclamar también es más amplio, se alarga hasta los 3 años.

Compra a un particular

La garantía es inferior son seis meses desde la compra y cualquier problema posterior es considerado como un vicio oculto, es decir, el comprador deberá demostrar que el fallo ya existía en el momento de la compra y el vendedor lo ocultó, según el Código Civil.

Al tratarse de un contrato entre particulares la negociación puede permitir una rebaja en el precio más fácil que si se compra en un concesionario. También la información es más sesgada pues el vendedor conoce mejor el artículo que vende y puede no contar toda la verdad.

Revisión previa del coche

  • Carrocería

Revisa con detalle el estado del coche por fuera, fíjate especialmente en la pintura y en golpes o abolladuras. Puede haber dormido en la calle o haber sufrido algún arreglo por lo que haya diferencias en el color.

Abre el maletero y el capó no solamente para ver su estado en el interior sino por si hubiera sido repintado.

  • Neumáticos

Son como el ADN del coche y nos pueden dar mucha información: unos neumáticos muy desgastados son aquellos en los que el dibujo tiene menos de 1,6mm de profundidad.

Todos los neumáticos tienen expuesta la fecha de fabricación (son 4 dígitos), de modo que, un coche relativamente nuevo debería de tener las llantas originales. Si es al revés, tenemos un coche con menos de 30.000km y ruedas no originales, es que tiene más kilómetros de lo que nos han contado.

Además las ruedas deben de responder a los giros del volante y si sueltas el coche durante unos segundos deben de seguir en línea recta.

  • Los bajos

No deberían de tener óxido ni piezas sueltas.

  • El capó

Céntrate en comprobar los niveles de aceite,  anticongelante y del limpia cristales. Podremos saber si el propietario ha sido diligente en el cuidado y conservación del motor si no hay muestras de óxido.

  • El interior

A parte de la estética y del confort también tenemos que fijarnos en que todos los botones y mandos funcionan perfectamente. El estado de la moqueta, las alfombrillas y los asientos para vigilar que no haya restos de quemaduras. Tira de los cinturones de seguridad y comprueba que responden bien, los pilotos de la luz se encienden y apagan al cerrar las puertas. Desliza los asientos. Aunque lo más importante es comprobar cómo responde el volante, los pedales, el freno de mano y la palanca de cambio.

  • Prueba el coche

Tanto en ciudad como en carretera, que no dé tirones ni pérdidas de potencia. El estado del freno es fundamental, para ello, comprueba pisando a fondo el pedal durante 20 segundos si vuelve a su estado original rápidamente, lo cual demostraría que no hay fugas y que no se desvía hacia los lados.

Además, comprueba el cuadro de mandos, la radio, los pilotos, la calefacción y el gps, todo debe funcionar correctamente.

Si tras las revisiones, porque es conveniente revisar el coche varias veces y acompañado por alguien que sepa de mecánica, el vehículo nos convence, tenemos que revisar la documentación del coche, formalizar el contrato y realizar el papeleo en Tráfico de lo cual os hablaremos en otra entrada.

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