Fracaso en la aplicación del bono social eléctrico en Asturias

Desde octubre del 2017, solo lo han solicitado el 16% de las familias asturianas con derecho al mismo, quienes no reciben facturas desde el mes de noviembre, y temen el elevado importe a pagar de golpe debido al consumo invernal.

El nuevo bono social se aprueba en octubre del 2017, y se pudo solicitar hasta abril del 2018, en un primer momento. Sin embargo, el Ministerio de Industria amplió el plazo de solicitud hasta octubre del 2018, debido al escaso número de solicitudes presentadas.

¿Qué cambios promueve el nuevo bono social?

  1. Desaparece la bonificación por potencia por tener menos de 3kw contratados.
  2. Definición de consumidor vulnerable: renta individual o familiar que no supere los 11.280 euros anuales en el caso de hogares sin niños (1,5 veces el IPREM), 15.000 euros para las familias con un menor (2 veces el IPREM), ó 19.000 euros anuales si hay dos menores en el hogar (2,5 veces), familias numerosas o pensionistas que cobren la pensión mínima y no tengan otros ingresos.
  3. Consumidor vulnerable severo: No alcanzar la mitad de los niveles de renta anteriores.
  4. Bajo porcentaje de descuento establecido, en el caso del Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), no de mercado libre: 25% para consumidores vulnerables y 40% para consumidores vulnerables severos.

Además, sucederá que, en el antiguo bono social que convive con el nuevo hasta octubre del 2018,  hay 20.000 familias q se beneficiaban del bono social por la potencia menor de 3kwh, cuando desaparezca la subvención, perderán el bono social y se les incrementará la tarifa eléctrica un 30%.

Por otra parte, denunciamos que el procedimiento de solicitud del bono social es complejo e innecesario (ya que se debe repetir cada año), y sin duda, desincentivará que muchas personas se acojan al bono social, especialmente entre colectivos como las personas mayores y consumidores con bajos niveles formativos.

¿Qué está pasando en Asturias expresamente?

Los cálculos son que más de 60.000 familias asturianas se pueden beneficiar del bono social, pero los datos del Ministerio de Industria,  dicen que solo 12.000 familias han solicitado a EDP el nuevo bono social.

Además, en torno a 9.000 personas que en Asturias tienen reconocido el derecho al bono social, EDP les ha dejado de facturar desde noviembre de 2017, por tanto, no les están facturando mes a mes, con el correspondiente descuento. Por el ello, a las familias con derecho al bono social no les sirve que, posteriormente, se les cobren de forma acumulada las facturas atrasadas aunque se prorratee el pago, porque con sus escasos ingresos se les generan unos graves perjuicios al no aplicar el bono social y facturar mes a mes.

Quienes llaman a atención al cliente EDP les dicen de que se trata de un problema informático y de gestión y como respuesta la empresa les asegura que podrán pagar las facturas con prorrateo.

Tanto nuestros centros de información, OMIC’s, Ayuntamientos como la Consejería de Industria de Asturias, conocen el problema pues han gestionado las quejas y reclamaciones de los clientes y exigimos que los poderes públicos habiliten los medios necesarios para impedir esta práctica «disuasoria» que EDP está poniendo en marcha para que no se solicite el bono social.

Vídeo resumen de la Rueda de Prensa

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